Niños Autónomos, Independientes y Equilibrados

Posted by Orientación on 19 junio, 2012 in Sin categoría |


Padres y maestros debemos proporcionar a nuestros niños situaciones que les permitan poner en práctica los conocimientos y/o habilidades que ya posee. Y si no los poseen, deberán intentar desarrollarlos. En definitiva, debemos dejarlos hacer. Porque sólo si un niño es realmente autónomo, se sentirá realmente seguro de sí mismo; y solo así podrá poner todo su empeño, sin que nada más le preocupe, en realizar las tareas, actividades o solucionar los problemas que en cada momento le atañen.
Algunos ejemplos pueden ser los siguientes, en niños de infantil:
– Permitirles desde que muestren el más mínimo interés comer solos, aunque los papás y mamás no ganen para baberos.
– Enseñarles a utilizar correctamente los grifos, a ir al baño solos, ponerles alzadores en el WC y en el lavabo para que se sientan más cómodos, sin olvidar que la ropa debe de estar preparada para que ellos solos puedan vestirse y desvestirse.
– Enséñelos desde pequeños a recoger todo lo que se utiliza.
– Permita que le ayude a poner la mesa, a hacer la cama y a cuidar de su hermano pequeño.
– Deje que entre solo en el colegio y no le deje ver que usted está angustiada/o por ello.
– Cuando le compre un juguete nuevo, antes de enseñarle sus posibilidades, déjalo que lo investigue.
– En resumen, déjalo probar y experimentar.

Pero sobretodo, no olvidemos que todos los humanos (grandes y pequeños) buscamos siempre la ley del mínimo esfuerzo. Esto significa que a pesar del interés de los niños, muchas veces estos no realizan ciertas actividades porque todavía no son habiles o porque saben que papás y maestros lo hacen por ellos. Para que el niño no se acostumbre a esto, debemos estar permanentemente alertas y obligarlos a realizar por sí solos aquellas tareas que sabemos que son capaces de realizar o que normalmente realizan.
Para conseguir hijos independientes y equilibrados, conviene transmitir unos límites firmes, y después hay que enseñarles a aceptar sus fallos y que aprendan de ellos, asumir la responsabilidad de sus acciones y saber solucionarlos a tiempo.
Con el paso del tiempo, estas premisas les van a permitir conocerse, controlarse y relacionarse libremente con su entorno, sin filtros ni barreras.
Si los protegemos en exceso, ante un pequeño problema, supone para ellos/as una barrera enorme.
Debemos animarles a afrontar nuevos aprendizajes, debemos valorar sus esfuerzos y no sólo el resultado. Si nosotros creemos que nuestros/as hijos/as “pueden”, ellos “podrán”.

Copyright © 2011-2021 Orientación SEK-Atlántico All rights reserved.
This site is using the Desk Mess Mirrored theme, v2.5, from BuyNowShop.com.